Un turista agrede a sus compañeros de habitación y a 2 policías en Calvià

Montó la de Dios y encima dice que en su país natal, Escocia, no está acostumbrado a beber, lo que indica que una vez ha llegado al municipio calvianer se ha bebido, como se suele decir en estos casos, hasta el agua de los charcos, ya que su tasa de alcoholemia no dejaba lugar a dudas.

La Policía Local de Calvià detuvo ayer lunes por la mañana a un joven turista de 22 años en un apartamento de Torrenova tras enzarzarse con sus compañeros de habitación del Hotel Flamboyán, causarles heridas y emprenderla contra el mobiliario y las puertas del hotel en el que se alojaba.

El detenido está acusado de un delito de lesiones, otro de resistencia y dos delitos de daños. Cuando los agentes de la Policía Local de Calvià acudieron al hotel alertados por una llamada desde la recepción, se encontraron que uno de los compañeros agredidos, de 33 años, tenía un pómulo con hendidura y una brecha en la frente, mientras que el otro compañero, de 34 años, también había sido víctima de una paliza.

Además el detenido, que la noche anterior había sido trasladado al hotel por la Guardia Civil porqué causaba molestias en la calle, había destrozado el marco y la cerradura de la puerta de la habitación, una lámpara y el mueble bar. No obstante, los policías le localizaron durmiendo en su habitación. Al despertarle y comunicarle que iba a ser detenido no opuso resistencia inicialmente, pero poco más tarde empezó a lanzar patadas y a propinar puñetazos a los agentes.

Ya en el interior del coche policial, dio cabezazos tan fuertes contra la puerta del vehículo que la desencajó y abolló. Al lugar de los hechos tuvo que acudir una UVI móvil del 061 dotada de médico para poder sedar al agresor, ya que de nuevo se mostró violento contra el doctor y tuvo que ser reducido y trasladado al Hospital de Son Espases, puesto que se había provocado autolesiones de huesos y había escupido sangre en varias ocasiones.

El análisis realizado constató un nivel de alcohol en sangre de 1.92, cantidad que puede provocar que el consumidor sobreestime sus propias acciones y que se comporte de manera impulsiva e impredecible.

El detenido arguyó que no había tomado ninguna otra sustancia tóxica y que no bebe alcohol habitualmente en su lugar de residencia, Escocia.

Su ingreso en los calabozos de la Policía Local de Calvià se realizó ayer a mediodía y por la tarde fue trasladado a la Guardia Civil, que se ocupa del caso.

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