El juicio por homofobia en la Policía Local de Palma arranca este lunes

Este lunes, la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Palma juzga un presunto caso de homofobia en la Policía Local de Palma. Una causa en la que se han visto involucrados un ex comisario y dos ex miembros de la unidad motorizada. Los tres se sentarán en el banquillo de los acusados por, presuntamente, “humillar, menospreciar y ridiculizar” a una compañera. Un actitud que tomaron con la agente a raíz de conocer que era homosexual. Y que, además, mantuvieron durante casi diez años.

Según el escrito de acusación, los dos miembros de la unidad motorizada, R.P. y A.J. se dirigieron a su compañera, con expresiones como “boyera”, “boyera de mierda”, “tijeras”, “tijeritas”, entre otras. Lo hicieron de manera “insistente y diariamente”, recalca el Ministerio Fiscal.

Además, a menudo, cuando ella estaba presente jugaban a ‘Piedra, papel o tijera’ y el resultado siempre era “tijera”, lo que daba lugar a que se pusieran a gritar: “Tijeras”. También, se detallan otras acusaciones, como que contaban chistes de lesbianas, simulando que la víctima era la personas del chiste.

Asimismo, se explica que R.P., tras usar la moto de la víctima, le rompió huevos en la misma. Entonces, le preguntó si le había gustado la tortilla. En caso contrario, la amenazó con que le desinflaban o le pinchaban las ruedas de su moto.

En un club de alterne de la Platja de Palma, igualmente, con camareros y prostitutas, hicieron comentarios obscenos. Denunciando la presencia de una mujer en este tipo de establecimiento.

en 2009, ante “los insufrible de la situación, la víctima la denunció ante al ex comisario R.E. pero este se mofó y le dijo que si no estaba contenta en la unidad que se marchara a otra“. Además, le espetó que era “una boyera de mierda” y que era “la causante del problema”. Tras ver que el comisario no emprendía ninguna investigación, la víctima se cambió de destino a la USOP.

La escalada de hostilidades aumentó cuando la víctima denunció los hechos, sin dar nombres, en una radio local. Esto provocó que R.P. y A.J. intentaran que compañeros suyos declarasen que la habían visto maltratando a un detenido. Buscando que se presentase una denuncia falsa por este asunto.

Asimismo, la víctima sufrió diferentes acciones de intimidación y coacción que le provocaron un menoscabo psíquico. Un hecho por el que precisó de tratamiento psiquiátrico y psicológico prolongado. Y que, además, le obligó a estar de baja dos meses.

Por esto, el fiscal pide 10,9 años de cárcel a R.P., 6,6 años a A.J. (ambos miembros de la unidad motorizada) y 4,6 años al ex comisario. Entre otros, el Ministerio Fiscal les imputa delito contra la integridad moral, omisión del deber, lesiones, denuncia falsa y presentación de testigos falsos.

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