La crisis hace que disminuya el número de bodas en Mallorca

El número de enlaces matrimoniales que se están celebrando en Mallorca este año está un 25 por ciento por debajo de la media de los últimos años, ya que muchos novios están decidiendo posponer su boda a causa de la crisis, en espera de que en 2010 mejoren las condiciones económicas. Otros, en cambio, llevan adelante el matrimonio pero a costa de reducir los gastos del festejo, así como la lista de invitados, que se queda en los imprescindibles.

Sólo en el Ayuntamiento de Palma se percibió un descenso del 25,5 por ciento en el volumen de enlaces civiles celebrados, con un total de 79 entre los meses de enero y mayo de este año, frente a los 106 que tuvieron lugar en el mismo periodo de 2008, lo que supone un descenso que fuentes municipales no dudaron en calificar de “significativo”, especialmente, porque la ‘temporada alta’ de las bodas se desarrolla entre abril y octubre, por lo que los resultados incluyen los primeros dos meses de máxima actividad del presente ejercicio.

Desde el Obispado de Mallorca también confirmaron el descenso en las reservas de bodas desde que comenzamos el año, incluidas anulaciones debidas a la pérdida del empleo por parte de alguno de los novios –según confirman estos en ocasiones–, en una situación que está afectando a todas las parroquias de la isla, aunque con diferentes índices de descenso, que en todo los casos se sitúan en torno al 25 por ciento.

A este respecto, el párroco de la iglesia de Sant Sebastià, Alfredo Miralles, señaló que la previsión de bodas para este año es de un total de cuatro enlaces, mientras que la tónica habitual venía siendo de entre 15 y 20 en los últimos años, en lo que consideró un descenso “muy sensible”, que se debe a los costes que supone todo lo que rodea a la ceremonia conyugal –con un coste medio de entorno a 12.000 euros– más que a la misma, que representa 50 euros para gastos de secretaría y documentación.

Miralles aseguró que considera “excepcional” que una pareja de recién casados le entregue por propia voluntad un sobre con 100 euros de donativo, por lo que avanzó que el principal motivo del retraso de las bodas que se está dando tiene más que ver con el crecimiento del desempleo y las dificultades para adquirir una vivienda, un factor que los españoles consideran indispensable para contraer matrimonio. No así los trabajadores extranjeros nuevos residentes, que se casan más, celebran más bautizos y acuden más a misa, afirmó.

Otra de las parroquias que más parejas casa a lo largo del año es la de Sant Marçal, cuyo párroco, Antoni Garau, también confirmó un descenso en la actividad de enlaces conyugales, que situó entre 8 y 10 menos que el año pasado, cuando alcanzó los 34, una situación que achacó a las mismas causas que su homónimo de Sant Sebastià y, como aquel, también señaló un descenso en el volumen de invitados. Aunque, sobre este particular, cabe señalar que se da una diferencia entre quienes acuden a la ceremonia y quienes lo hacen sólo al al convite.

Y, es que, una boda consta de, al menos esas dos partes. A pesar de que el enlace implica a muchos otros sectores, como los comercios textiles –sólo el traje de la novia puede costar entre 1.200 euros y 2.000 euros–, a lo que aún cabe agregar la tarta, la lista de bodas, el álbum fotográfico y el video, el viaje de ‘Luna de miel’, la compra de los anillos conyugales, las flores para la novia y para adornar, el alquiler de vehículos, la amenización del convite, así como los gastos en peluquería y estética, sin olvidar los obsequios de los invitados, entre muchos otros.

MENOS INVITADOS

Entre todos ellos, los restaurantes son de los que más notan los cambios. El Molí des Conte, que es uno de los más típicos para estas citas, confirmó que no se han producido anulaciones en las bodas reservadas, aunque sí se registraron descensos en el volumen de invitados que asisten, según expuso su propietario, Juan Cabrera. Por su parte, el de Son Termens, Josep Zaforteza, sí recibió cancelaciones en los últimos meses, coincidió en señalar un descenso en la actividad, que situó entre un 2% y un 3%, por lo que consideró que “se mantiene” de momento.

Sin embargo, es frecuente también que muchos novios prefieran celebrar el convite en algún inmueble de su propiedad, o bien alquilado, y, en esos casos, recurren a los servicios de una empresa de bufetes. Una de las más conocidas es Menú, cuyo propietario, Juan Gual, apuntó que se ha producido un descenso general en todo tipo de celebraciones, bodas incluidas, porque “la gente no está para gastos” y, especialmente, lamentó un descenso en el volumen de invitados.

En cambio, otros prefieren recurrir a una de las empresas que realizan un servicio integral de bodas, que les aporta todas las soluciones para que el evento sea un éxito. Y El Corte Inglés es una de esas compañías, aunque entre su amplia oferta también están las listas de boda, los viajes de luna de miel y, como no, los trajes de boda. Y, aunque “no se ha detectado ningún cambio significativo”, fuentes de la marca admiten que “una de cada cinco parejas decide retrasar el enlace” por la situación económica. Ahora bien, quienes lo hacen “no escatiman en gastos”, apuntan.

‘OUTLET’ DE VESTIDOS DE NOVIA

Tampoco corren buenos tiempos para las tiendas especializadas en vestidos de novia, de las que en Palma cerraron cinco en los últimos dos años, quedando un total de 10 abiertas. “Ahora nos piden vestidos más económicos”, señaló la propietaria de dos comercio especializados en este segmento, uno de ellos un ‘outlet’ –piezas de temporadas pasadas– que está registrando buenos resultados a causa de la demanda de prendas más económicas, ya que, si la media que se gastaban las futuras esposas eran 1.500 euros, ahora piden artículos más económicos.

“Quieren ir guapísimas como antes, pero gastando menos dinero”, apuntó la experta, quien remarcó que la situación afecta del mismo modo a novias con distintos poderes adquisitivos, incluidos los más elevados, pues ya no demandan tantos destinos de 5.000 ó 6.000 euros. Martínez señaló que, en su caso, los comercios más consolidados –como el que ella regenta– no han descendido de actividad, pero la crisis se ha dejado notar con el cierre de alrededor del 30 por ciento de la oferta.

MENOS LUNA DE MIEL

Otro aspecto clave en el proceso que conlleva una boda convencional es el viaje de ‘luna de miel’, que también se está viendo afectado por la crisis y, en especial, por la tendencia a realizar las reservas de forma cada vez más tardía. “Mucha gente espera prácticamente hasta el día de la boda para saber si se van a no, o bien qué tipo de viaje eligen, en función del capital que les entre proveniente de los regalos de boda”, que a veces son en metálico, apuntó el responsable de Emisor de la Asociación de Agencias de Viajes de Baleares (Aviba), Carlos Almoguera.

Este sector, que acumula un descenso de ventas generales del 40 por ciento desde el pasado invierno, estima una reducción algo inferior para los viajes de novios, que su portavoz situó alrededor del 30 por ciento, ya que “la gente no suele renunciar a ellos, porque son un momento muy especial”, señaló. Aunque sí consideró que actualmente se eligen destinos más cercanos y paquetes más económicos.

Los novios baleares disfrutan básicamente de tres tipos de ‘lunas de miel’; o se decantan por un destino de sol y playa exótico, como Santo Domingo, Cancún, Bali, Seychelles o Islas Mauricio, centrado en la playa, el lujo y el descanso; o bien, por uno que combine la naturaleza y la aventura, como Costa Rica o Kenia; o, en tercer lugar, por grandes ciudades, como París, Roma o Nueva York. Y, quienes tienen menos posibilidades, eligen destinos españoles, que también están muy de moda.

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