Arrancan las declaraciones del caso ‘Contratos’ con Josep Ramon Cerdà

Por Josep Medrano

Las declaraciones del caso Contratos, que investiga los contratos realizados entre empresas del entorno del exjefe de campaña de MÉS per Mallorca, Jaume Garau, y el Govern, han arrancado la mañana de este lunes con con el exdirector del Institut d’Estudis Baleàrics (IEB), Josep Ramon Cerdà.

Durante la mañana de este miércoles también han sido citados la exconsellera de Transparència, Cultura i Esports, Ruth Mateu, y el exdirector general de Cultura, Jaume Gomila.

Mañana jueves será el turno del responsable de la campaña de MÉS per Mallorca en las elecciones autonómicas, Jaume Garau, y el ex director de la Agència de Turisme de Balears, Pere Muñoz.

La Fiscalía abrió en abril del pasado año diligencias penales para el esclarecimiento de los contratos realizados entre empresas del entorno del ex jefe de campaña de MÉS y el Govern.

El Ministerio Fiscal presentó una querella por posibles delitos de prevaricación y tráfico de influencias, tras inspeccionar los contratos adjudicados a Garau para la realización de estudios por varias consellerias dirigidas por cargos políticos de MÉS, por valor de 154.000 euros, mediante un procedimiento negociado sin publicidad.

La Fiscalía excusa al exgerente de la Agència de Turisme de Balears, Pere Muñoz, de “favorecer arbitrariamente” al ex jefe de campaña de MÉS, Jaume Garau, fraccionando un contrato de 80.000 euros.

Y sostiene que había una única unidad operativa y funcional en el barómetro encargado desde la conselleria de Turisme pero los querellados “acudieron al fraccionamiento del contrato, expresamente prohibido por la legislación administrativa”.

Respecto a la conselleria de Transparència y Cultura dirigida por Ruth Mateu, Anticorrupción señala que tres contratos adjudicados desde este Departamento tenían por objeto la misma prestación de servicios y constituían una unidad operativa y funcional, por lo que debían haber sido objeto de un solo contrato sin adjudicación directa. Sin embargo se fraccionaron para eludir la legalidad administrativa, según la acusación pública.

Tras conocerse los contratos, Ruth Mateu se vio obligada a presentar su dimisión en marzo de 2017 , aunque cuando compareció ante los medios de comunicación dijo que era “para dar ejemplo”. Se defendió y dijo que no había cometido “ninguna irregularidad”. Después de esta dimisión MÉS per Menorca decidió salir del Govern.

Otra de las fechas clave en todo este proceso es octubre del pasado año, ya que una vez admitida a trámite la querella de la Fiscalía, el Govern autorizó a la Dirección de la Abogacía de la Comunidad Autónoma que se personase, y si lo consideraba necesario que ejerciera la acusación particular en nombre de la Administración autonómica.

CERDÀ NIEGA QUE HUBIERA FRACCIONAMIENTO Y DELEGA TODO EN CULTURA

A su salida de los juzgados donde ha permanecido durante casi una hora, el exdirector del Intitut d’Estudis Baleàric, Josep Ramon Cerdà, ha negado que hubiera fraccionamiento en los contratos de Cultura con empresas del ex responsable de campaña de MÉS, Jaume Garau, y ha defendido que los contratos tenían objetos independientes entre sí.

Según ha explicado Cerdà en declaraciones a los medios, él escogió la empresa ganadora en base a la oferta económica, pero la decisión de invitar a las tres empresas seleccionadas fue de la Dirección General de Cultura.

En este sentido, ha apuntado que él desconocía que más de una de las sociedades estaba vinculada con Garau y sólo relacionaba con el nombre del exjefe de campaña de MÉS a la empresa Regio Plus. “En el momento que se adjudicó el contrato, no sabía que CPC tenía nada que ver con Jaume Garau”, ha señalado.

Cerdà ha añadido que supo que la empresa era de Garau después de la presentación del estudio, pero que no le dio importancia porque era “una empresa como cualquier otra” que ha contratado con diferentes Administraciones, también con instituciones gestionadas por el PP. “Era una empresa competente especializada en este tipo de estudios”, ha argumentado.

Cerdà ha explicado que los contratos eran para dos estudios, uno de hábitos de consumo cultural y otro de impacto económico de la cultura de Balears.

Según ha dicho, las encuestas que hizo la Dirección General “aportaron a estos estudios pero no eran imprescindibles” y se trataba de “objetos diferentes”. También ha resaltado que es un procedimiento común en otras administraciones públicas encargar encuestas y estudios por separado.

Además, todo era “como fuente del Plan de Cultura” que actualmente sigue en desarrollo.

A preguntas de los medios, el exdirector del IEB ha mantenido que no tiene ningún tipo de amistad con Jaume Garau y que de hecho sólo han coincidido una vez.

Cerdà cesó en el cargo automáticamente con la dimisión de la ex consellera de Transparencia, Cultura y Deportes, Ruth Mateu, de quien dependía orgánicamente. Preguntado si cree que su cese fue “injusto”, el ex director del IEB ha manifestado que cree que se ha “montado” una “gran bola a partir de nada”.

Deja un comentario / Mallorca Confidencial no se hace responsable de los comentarios vertidos en su web.