¿Democracia? No existe

Este fin de semana me he sentado en mi silla de pensar. Mis dos neuronas bailarinas se han adelgazado de tanto recorrer los oscuros vericuetos de la mente. Me han enviado, al cabo del un tiempo, un mensaje sorprendente a mi inconsciente, que no se si sabré digerirlo. La democracia no existe y en España menos. Así, tal cual, es el telegráfico dictamen. Mi silla de pensar casi arde, me quema y me levanto. Pero si la democracia es el gobierno del pueblo para el pueblo, en España tenemos. Esto te lo crees tú, me han respondido: La democracia es el gobierno de un partido por y para los intereses del propio partido. Y se han quedado tan bailongas.

¿Debemos cambiarlo? En el mundo actual es imposible y en España aún más, lo siguiente, es decir es absolutamente imposible. ¿Somos retrasados? Posiblemente más que eso, retrasados e incultos. Y yo he respondido a mis neuronas, no me miréis ni me juzguéis, yo soy político, no milito, todos somos políticos, todos hacemos algún tipo de política, consciente o inconscientemente y muy pocos apartidistas, hoy creo que estoy con los segundos, por ello me permito, alguna vez, opinar sin rubor libremente. Y afirmo no tendremos democracia hasta que no logremos las listas abiertas, no tendremos democracia hasta que los escaños no sean del partido, no tendremos democracia hasta que los privilegios de los políticos no sean abolidos, no tendremos democracia hasta que nuestros representantes no tengan democracia total en sus organizaciones, no habrá democracia hasta que nuestros políticos tengan libertad de voto en materias sensibles, delicadas y de conciencia, no tendremos democracia hasta que no entendamos que lo primordial es el respeto mutuo, no habrá democracia hasta que no se confunda la libertad con el libertinaje, no tendremos democracia hasta que la libertad de expresión no sea respetuosa con el oponente, no habrá democracia mientras pensemos que tenemos la verdad absoluta, no habrá democracia mientras no eduquemos con valores a nuestros hijos y no tendremos democracia mientras no nos desprendamos de nuestro egoísmo ……

Y seguro que no tendremos democracia si no nos sentamos en nuestra silla de pensar y realmente lo hagamos. Un acto de humildad continuado es la mejor manera de aprender democracia, al menos esto me ha confesado la neurona menos bailonga. Desgraciadamente nos resulta muy difícil hacer esta cura. Hoy en día el panorama que tenemos, nos da pocas esperanzas. Yo creo que la democracia hoy por hoy en España es una utopía, yo quiero conseguir esta utopía, seguro que no lo lograré nunca, pero al menos mi esperanza se sentirá un poco complacida.

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