Caty Pons, de fotógrafa a atleta: “No tenía ni fuerzas para llorar”

La mallorquina Caty Pons Timoner tiene 45 años y el triatlón de este fin de semana le ha servido para confirmar que todos los miedos se pueden vencer, incluso el temor al agua, que le recuerda a cuando tenía 9 años y estuvo a punto de morir ahogada. Con ataque de ansiedad incluido al principio de la carrera, esta fotógrafa que inmortaliza a los atletas (a todos no sólo a los conocidos) y que regala sus fotos, ha dejado la cámara y ha vivido una experiencia dura, pero fantástica, que tiene ganas de repetir y que ha compartido con nosotros en mallorcaconfidencial.com. Dos momentos: Cuando mira al cielo y lanza un beso a su padre fallecido y cuando llega a meta tan exhausta que no tenía ni fuerzas para llorar.

Caty es muy conocida en el mundo del triatlón porque siempre anda con su cámara al cuello haciendo fotos a quienes participan en las diferentes pruebas y todos le dan las gracias porque después tienen la posibilidad de verse en algún momento de la carrera, lo que significa mucho dado el esfuerzo físico y mental que se hace para competir.

– ¿Cómo es dejar la cámara y pasar a la acción?

Me ha gustado mucho y seguramente repetiré otro de las mismas características para bajar el tiempo. Me encanta estar detrás de la cámara, pero ahora me he dado cuenta de lo que se agradece tener una foto de los momentos de la carrera. Suerte que la gente me ha hecho fotos. Yo no entendía cómo familiares y atletas a lo largo de me daban tanto las gracias cuando veían que sus fotos estaban colgadas para que las cogieran si querían. Y ahora se lo que esto significa.

– Me cuenta que ella regala todas las fotos que hace, pero en esta ocasión tanto el vídeo de su llegada como otras fotos se las han hecho los familiares de quienes estaban compitiendo. Y de todas ellas hay una que agradece especialmente, que es cuando ella mira al cielo y lanza un beso a su padre fallecido de cáncer. Una terrible enfermedad que conoce bien, porque su madre también la ha sufrido. Motivos suficientes para que se enfundara una camiseta de ‘Yes with Cancer’ y que tanto le han agradecido los de la Asociación.

Caty en el momento en el que lanza un beso al aire mirando el cielo en homenaje a su padre fallecido de cáncer (Foto: Facebook)
Caty lanza un beso al aire mirando el cielo en homenaje a su padre fallecido de cáncer (Foto: Facebook)

– ¿Por qué era tan importante este triatlón?

Bueno yo había hecho un triatlón por equipos, peo sólo en la prueba de bici. Tengo mucho miedo al agua y para mí esta prueba ha sido todo un desafío. (Me cuenta Caty que cuando tenía 9 años casi muere ahogada, que no les dijo por vergüenza a unos amigos que no sabía nadar y que la sacaron casi muerta del agua). Para mí ha sido todo un reto nadar 350 metros. En la bici soy muy fuerte y correr, aunque lenta, corro cada día entre 5, 6 y 7 kilómetros. Así que mi hándicap eran los 350 metros de la temida agua.

– ¿Qué tiempo hiciste?

1 hora y 56′, casi al final, pero bueno yo pensaba llegar la última. Por atrás adelanté a cuatro, quedé la 5ª por la cola.

– Y cuando llegaste a meta no tenías ni fuerzas para llorar

Y estuve a punto de caerme. Resulta que cuando llegas a meta hay una especie de rampa. Me medio caí y me levanté. Tenía una flojera entre la emoción de ver que me animaban y que la meta estaba ahí pues se ve todo influyó, pero me repuse en segundos. Además es que no bebí nada de agua durante la carrera. No podía tragar, la escupía. Así que cuando llegué a casa me bebí un litro y medio.

– Has dado las gracias a todos lo que te han animado

Sí, sí. Tanto antes, como durante y al final de la prueba. Antes porque de los nervios me dio una especie de ataque de ansiedad y los voluntarios se portaron estupendamente. Me decían que era normal y que comiera alguna galleta, pero a mí no me entraba nada. Durante la prueba porque como me conocen todos me animaban. Faltaban unos metros para el final y estaba muy cansada, pero con los ánimos de ¡vamos Caty que ya llegas! empecé a correr más rápido. Fue un subidón de energía. Y al final de la carrera porque allí estaba gente muy querida felicitándome, como Mari Carmen Soler, triatleta ciega y su guía German Hellimg. También estaban mis compañeros.

 

Abrazo al llegar a meta con Mª Carmen Soler (triatleta ciega) y su guía German Hellimg (Foto: Facebook)
Abrazo al llegar a meta con Mª Carmen Soler (triatleta ciega) y su guía German Hellimg (Foto: Facebook)

– ¿Qué foto hubieras querido que te hicieran?

Hay una muy bonita que me la hizo una chica, en la que estoy lanzando un beso al aire hacia el cielo. Estaba dedicado a mi padre. También me gusta cuando llego a la meta y hago la señal de la victoria por el ‘Yes with Cancer’ en homenaje a mi padre que murió de cáncer y a mi madre que también ha sufrido esta enfermedad.

Con sus compañeros del otro equipo Triats Som. Caty es vicepresidenta de +QTrai (Foto: Facebook)
Con sus compañeros del otro equipo Triats Som. Caty es vicepresidenta de +QTrai (Foto: Facebook)

– Caty Soler ha publicado en su cuenta de Facebook una emotiva crónica en la que cuenta cómo fue la carrera de ‘Santander triathlon series’ disputada en Palma este pasado fin de semana acompañada de la medalla que la acredita como atleta que acabó la prueba. Y en esta crónica da las gracias a todos aquellos que la han animado y cuenta sus momentos más difíciles de la prueba:

Bueno,después de 24h de mi 1º triatlón aquí va mi crónica : llegué pronto, tenía miedo de dejarme algo en casa y así siempre podía volver a casa a buscarlo. Estaba emocionada, todos me ibais saludando y dando ánimos. Cuando iban a dar la salida del Olímpico me parecía extraño no poder moverme por las zonas acotadas como he hecho siempre,y tener que animarlos desde las barreras,entonces empecé a marearme y algunos voluntarios (perdonar que no recuerdo vuestros nombres, pero GRACIAS) acudieron a ayudarme, todo era fruto de los nervios, ya que se acercaba mi momento, pero ellos me estuvieron dando aire, me dieron agua,etc…
Y llegó el momento, cámara de salida, al agua, suena el bocinazo y empiezo a nadar, y me agobio, pienso en abandonar, pero me giro y veo tan lejos la escalera como la boya, así que digo que tengo que seguir, que tengo asumido que llegaré la última, nado y llego a la primera boya, estoy contenta, solo me queda otra, y la escalera. Voy nadando y veo que tengo gente detrás, y veo que no voy mal, segunda boya, pero noto el cansancio, la ansiedad hace mella, cuando llego a la escalera, estoy tan cansada que me cuesta subirla, pero por fin he llegado, ahora sé que voy a terminar el triatlón.
La gente me anima, pero solo puedo sonreir, no tengo fuerzas para más, transición lo más rápido que puedo y salgo con la bici, mi miedo que no me saquen tarjeta y no drafting. Intento ponerme a rueda pero cuando me doy cuenta que son mujeres, viene un pelotón de hombres y por el miedo del drafting me aparto, y no consigo cogerlas, así que decido hacer este sector sola, y disfrutar de mi mejor sector, y animar a todos los que se cruzan conmigo. Algunos chicos se ofrecen a que vaya a su rueda, pero les agradezco su gesto, es mi primer triatlón y compito conmigo misma, he salido del agua, la bici no me asusta ir sola.
T2 más lenta, pero el cansancio ya se nota, pero ya está hecho,he decidido correr más lento pero sin pararme, no he bebido nada, y sé que mi cuerpo lo nota, pero no me entra nada.Voy cruzándome con corredores, los animo, la meta está cerca, los últimos metros la gente empieza animarme, es un subidón, aumento el ritmo, eso hace que al llegar a meta, mis piernas fallen y se doblen al llegar, pero no importa, he llegado, soy FINISHER, soy TRIATLETA.
GRACIAS a todos por los ánimos, por las fotos. Ahora sé lo que se siente al otro lado, sé lo que se siente que alguien inmortalice tu primer triatlón y tengas esos momentos imposibles de enumerar, esos recuerdos imborrables para la posteridad, simplemente GRACIAS.

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