¡Arde París! ¿Están desvirtuando el movimiento de los ‘gilet jaunes’?

Lo que comenzó como una movimiento de baja intensidad en los pueblos de Francia, promovido por la clase rural de clase media baja que protestaba contra un nuevo impuesto ecológico sobre el combustible, se ha extendido a otros muchos sectores mucho más extremistas que están poniendo patas arriba la capital francesa. La situación con el movimiento de los ‘Chalecos Amarillos’ ha llegado a tal punto que en los vídeos grabados se ve cómo un gendarme saca la pistola y apunta a un manifestante, aunque después la vuelve a enfundar. 

La periodista freelance francesa Stéphanie Roy ha grabado imágenes este fin de semana que dan una idea de la que se está montando en Francia con los llamados ‘gilet jaunes’, los chalecos amarillos en francés.

Unos chalecos muy visibles, que dicen no tener cabezas visibles

Los chaquetas amarillas, que han cogido su nombre por llevar los chalecos reflectantes de color amarillo que se utilizan para hacer más visible al conductor cuando baja del vehículo, y fundamentalmente es una pieza indispensable para conducir una moto, scooter o ciclomotor, parece que se han transformado en un movimiento en el que los colores ya se están confundiendo y que al final lo que prevalece es el extremismo con el que reaccionan en las algaradas con los gendarmes.

Y se han sumado al carro de las reinvindicaciones los estudiantes

Y lo que más está extrañando a quienes estudian este fenómeno social es que a este movimiento que surgió para protestar por una causa justa, agricultores de clase media baja que no pueden asumir más gastos de combustible, se han unido estudiantes que demandan desde cambios de exámenes hasta el sistema establecido para acceder a la universidad.

Muchos de los que apoyaron el movimiento en un principio se han retirado

Jóvenes, de mediana edad o mayores que se solidarizaban con el movimiento primigenio, han retirado su apoyo al ver que las protestas ya no tienen nada de civismo, ni nada que ver con esas reivindicaciones de tanto sentido común en las que los agricultores denunciaban que tal y como estaban las cosas tenían que elegir entre echar combustible a coches o maquinaria como tractores, o llenar la nevera para poder comer.

Facebook tiene mucho que ver en esta movilización en la que se han colado ‘ismos’ de todo tipo y pelaje sin identificar

La administradora de Facebook de los primeros chaquetas amarillas, se ha alejado del grupo, porque no veía nada claras las miles de incorporaciones en la red social, con mensajes y tonos cada vez más violentos.

La «Compteur Officiel de Gilet Jaunes», la cuenta oficial de los chalecos amarillos tiene unos 2,7 millones de seguidores y entre los manifestantes hay anarquistas o grupos populistas antiinmigrantes y fascistas muy extremistas.

Un mecánico de nombre Ghislain Coutard, de 36 años, de Narbonne, en el sur de Francia dio nombre al movimiento primigenio

Un mecánico de 36 años del sur de Francia, de Narbone, y de nombre Ghislain Coutard fue el que en un principio lanzó un vídeo en el que se quejaba del impuesto al combustible. En el vídeo de denuncia enseña un chaleco amarillo y el vídeo en cuestión se hizo viral y tuvo 5,4 millones de visitas.

 

 

 

 

 

Deja un comentario / Mallorca Confidencial no se hace responsable de los comentarios vertidos en su web.