Absuelven al acusado de intentar tirar a su mujer por el puente de Son Moix

La Audiencia Provincial de Palma (Foto: Archivo)
La Audiencia Provincial de Palma (Foto: Archivo)

El hombre acusado de intentar tirar a su mujer del puente de Son Moix en Palma ha sido condenado tres años de cárcel por un delito de amenazas de muerte, otro de lesiones leves y otro de maltrato pero la Audiencia Provincial de Baleares le ha absuelto del intento de homicidio. La Fiscalía le pedía un total de 13 años de prisión. En la sentencia, se recoge cómo cuando la pareja pasó por el puente, que cruza la autopista, este la agarró de la chaqueta y la empujó contra la barandilla del puente. Ahí, con medio cuerpo salido, le obligó a mirar a la autovía.

La Audiencia considera que el condenado no tenía intención de acabar con la vida de su pareja pues «no realizó maniobra alguna» para «intentar tirarla ni alzarla» para hacer que superase la barandilla.

«No valía la pena mancharse las manos»

Además, subraya que la propia víctima reconoció que su marido se apaciguó y se tranquilizó después de que le recordase que tienen cuatro hijos y que «no valía la pena mancharse las manos«.

Además de la pena de cárcel, la Audiencia le prohíbe comunicarse y acercarse a la víctima a menos de 500 metros y 360 euros de multa por las lesiones leves

También ha dictaminado que una vez cumpla las dos terceras partes de la condena -una vez haya cumplido dos años de prisión- se le expulse durante diez años del territorio nacional ya que se encuentra en situación irregular.

Por su parte, el condenado, un hombre de origen paraguayo, declaró que el día de los hechos se «descontroló totalmente» porque aunque llevaba años sin beber, ese día se tomó «tres cervezas» después de que le contaran que su mujer le era infiel. Así, negó que quisiera matar a su esposa.

«Me pegó tres o cuatro cabezazos»

Por su lado, la víctima explicó que su marido, un hombre «celoso«, estaba como «loco» y fue a su trabajo a pedirle explicaciones. Ahí, lo primero que hizo, tal como ha relatado, fue pegarle un bofetón sin ni siquiera saludar. Posteriormente, se fueron en dirección a su casa y le pegó «tres o cuatro cabezazos, como en las películas«.

Así, contó que más tarde, durante la vuelta a casa, la agarró del cuello y la empotró contra una pared. Mientras todo esto ocurría, la iba insultando en guaraní.

«Muchos episodios violentos»

Además, la víctima relató que durante su matrimonio ha habido «muchos episodios violentos» pero que, hasta la fecha, no se atrevió a denunciar porque la deportarían y «necesitaba trabajar».

Los agentes de la Policía Local que intervinieron en el suceso explicaron que el día de los hechos, el marido reconoció que le había empujado, pero que no fue hasta que escucharon la versión de la mujer y ver sus lesiones que decidieron detener al sospechoso.

«Pido por la misericordia de Dios que me den una oportunidad»

En su último turno de palabra, el hombre señaló que no había venido a España desde Paraguay «para esto» sino para salir adelante con «su familia» porque, tal como dijo, él es un padre de familia.

«Nunca he querido matar a mi mujer, mi conciencia está libre y limpia. No me importa si me caen 15 o 20 años si mi conciencia está libre. Pido por la misericordia de Dios que me den una oportunidad«, aseveró.

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