El alcalde de Escorca estuvo a punto de caer por el tramo derrumbado

El alcalde de Escorca evitó que muchos conductores cayeran al vacío (Foto: PP Baleares)
El alcalde de Escorca evitó que muchos conductores cayeran al vacío (Foto: PP Baleares)

El sentido común y seguramente la innegable capacidad de servicio público del alcalde de Escorca, Toni Solivellas, ha evitado que en la noche de ayer jueves hubiera que lamentar desgracias humanas en el tramo que ha desaparecido literalmente de la carretera de Caimari a Lluc, tras derrumbarse el muro de contención en el kilómetro 13 de la Ma-2130. Fue el primero que avisó a los servicios de emergencia y a punto estuvo de caer al precipicio, ya que el tramo de asfalto estaba en el aire, sin nada que lo protegiera por debajo cuando él pasó con su coche de regreso a casa. 

Cuando él volvía a Escorca y pasó por el tramo, todavía no derrumbado, notó algo extraño y eso ha sido lo que seguramente ha evitado que algún otro conductor se hubiera caído por el precipicio. Toni Solivelles estaba a 4 kilómetros de llegar a su pueblo.

Cuando pasé me dio una sensación extraña

El alcalde Solivellas recuerda que cuando pasó con el coche por el tramo tan fotografiado este viernes y que desde luego da miedo, notó algo extraño, “una sensación extraña”, como si el firme del pavimento no estuviera en condiciones, explica a este digital cuando recuerda lo que sucedió poco antes de las 20:30 horas de la noche de ayer jueves.

Paró el coche y se dio cuenta de que se había caído parte del muro de contención, aunque curiosamente el pavimento estaba ahí en el aire, justo por donde él había pasado.

Con la linterna del móvil pudo ver el desastre

“Me paré, bajé del coche y con la linterna del móvil vi que el asfalto estaba colgando. No había nada debajo. No me caí de milagro cuando yo pasé segundos antes. Entonces llamé inmediatamente al 112 de emergencias”, cuenta a Mallorca Confidencial el primer edil de Escorca, sin ser consciente en aquel instante y con noche cerrada de que efectivamente estuvo en un tris de caer por el precipicio.

Y como un guardia de tráfico, paró a los vehículos que pasaban para avisar y evitar desgracias

“Volví al coche, puse los intermitentes y me coloqué en una zona dónde pudieran verme los vehículos que pasaban para advertirles de que ocuparan el otro carril, mientras llegaban los técnicos de carreteras del Consell de Mallorca”, relata Solivellas, porque “me preocupaba que alguien no viera que había peligro y que pasara por la zona que se estaba cayendo”, añade.

Mientras estaba esperando cayó otro trozo del muro

“Incluso cuando estaba esperando que llegasen los técnicos escuché cómo se caía otro trozo del muro de contención, escuché grandes ruidos de piedras cayendo, ya que se trata de un muro muy antiguo de piedra que se fue rellenando, antes de poner el asfalto en su día”, subraya.

Los técnicos de carreteras llegaron sobre las 21:00 horas y el alcalde de Escorca siguió su camino, ya tranquilo porque la vía se había cortado y así se pudieron evitar males, desde luego, mayores.

Una ruta alternativa

Tanto los ciudadanos de Escorca, como los trabajadores del Ayuntamiento, del Santuario de Lluc o de otras administraciones y de empresas o negocios, no tienen otra opción, por ahora, mientras los técnicos analizan las posibles alternativas, que coger la carretera de Pollença.

“Una vez que se asegure todo el perímetro, a ver si se puede hacer un acceso en el interior de la curva”, plantea Solivellas a la espera de que las soluciones por parte del Consell.

Carretera de Caimari a Lluc tramo cerrado
Carretera de Caimari a Lluc tramo cerrado

 

Deja un comentario / Mallorca Confidencial no se hace responsable de los comentarios vertidos en su web.