Subvenciones en diferido

Pido disculpas, algunas veces he escrito y dicho que la izquierda no hace ninguna a derechas. No es cierto. Esta vez ha hecho, al menos, una a derechas como el despido del Sr. Bárcenas en diferido. Pues eso, ahora las subvenciones de Participación Ciudadana se han dado por tres cursos, o años, y se dan en diferido. Aún no se ha resuelto un contencioso administrativo contra nuestro Ayuntamiento sobre el reglamento implantado para las de hace dos años, y al cual el Consistorio no ha presentado hasta la fecha alegación alguna, y ya lanzan otras subvenciones con un reglamento que muy posiblemente será objeto también de algún contencioso. El 2017, presuntamente, que casualidad, la regiduría de participación, dejó sin subvencionar a muchas entidades, todas ellas presuntamente de derechas, por haber estado federadas en una federación con dificultades económicas sobrevenidas y dejémoslo ahí. Este año parece ser que otras federaciones y entidades, en base al supuesto reglamento de Participación, también se quedarán fuera de las mismas y este año se conceden por tres años.

¿Clientelismo político para las entidades vinculadas a la ideología de izquierdas? Cómo puede y se atreve a hipotecar un Ayuntamiento de todos los ciudadanos, con un deplorable y presuntamente nuevo reglamento, durante los próximos tres años a las entidades vecinales que no postulan con los intereses municipales de los que hoy nos gobiernan y además dejando igualmente al pairo al equipo que surja de las próxima elecciones con las manos absolutamente atadas sin posibilidad de movimiento alguno en este ámbito asociativo, como si se sintieran los actuales regidores, ya ganadores de los próximos comicios.

Es absolutamente impropia esta ordenanza del embudo y con los plazos muy cortos de presentación de proyectos dados y establecidos para poder optar a las mismas con un procedimiento, que más bien se parece a una trampa sibilina, además de un baremo de puntuación que prioriza toda la ideología que interesa actualmente al Consistorio y no a aquello que las entidades ciudadanas consideren idóneo para sus objetivos, su barrio o su entorno, siendo tampoco de recibo que se valore la asistencia a las charlas municipales o no, para la elaboración de los proyectos .

Me atrevo a preguntar si estamos en una democracia libre o en una de partido que se llena la boca de la misma cuando lo que practica es una imposición ideológica pura y dura a plazo fijo.

No sé el papel que ha tenido la oposición en esta convocatoria ni si la han tenido en cuenta, ni a los pactos que se han llegado y con la experiencia de hace dos años y con este mismo gobierno, me da la sensación que la oposición actual es tan mala, tan mala, que ni siquiera existe o se siente como un cordero frente a su matarife. País y ciudadanos, cuánto entre los unos y los otros hemos de sufrir, ah, eso sí…. En DIFERIDO.

 

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