En manos judiciales el desahucio con 3 agentes heridos y versiones diferentes

Un coche policial en el edificio donde se llevó a cabo el desahucio (Foto: Stop Desnonaments)
Un coche policial en el edificio donde se llevó a cabo el desahucio (Foto: Stop Desnonaments)

La Policía Nacional ha puesto en manos judiciales lo que ocurrió este pasado lunes cuando una Unidad acudió a la calle Onofre Jaume número 6 de Palma para llevar a cabo un desahucio que en principio estaba pactado, por parte de la familia afectada, que no iba a haber problemas. Consecuentemente solo acudieron 3 agentes para dar cobertura a la comisión judicial que iba a proceder al lanzamiento de los inquilinos. Si embargo los hechos cambiaron por completo y se montó una batalla campal entre agentes, vecinos y activistas. 

Como resultado de todo ello, tres agentes resultaron lesionados y un equipo de transmisiones destrozado, según la versión facilitada por la Policía que contrasta con la manifestada en sus redes sociales por la Asociación Stop Desnonaments (Stop Desahucios).

La Policía insiste en que no estaban previstos incidentes

«En principio no se preveían incidentes, ya que el pasado 10 de enero de 2019, no se llevó a cabo el lanzamiento, al acordar la comisión judicial una prórroga con el compromiso de los inquilinos que abandonarían voluntariamente la vivienda el 18 de febrero de 2019», explica la Policía Nacional.

Ante este compromiso de los afectados, solo acudió al lugar de los hechos una dotación por  policial integrada por tres agentes, para prestar apoyo y seguridad a la comisión judicial, subrayan.

Los activistas, según la Policía, incitaron a los allí presentes para parar el desahucio

Según el relato de la Policía, «se congregaron un grupo de personas convocadas por una plataforma anti desahucios (Stop Desnonaments), informando que iban a intentar paralizar el lanzamiento de una vivienda».

El portavoz de la plataforma se entrevistó con la comisión judicial para pedir que no se llevara a cabo el desahucio, pero los responsables le indicaron que se iba a producir el alzamiento tal y como estaba previsto, lo que provocó, siempre según la versión de la Policía, que se «dirigiera a los allí presentes incitándoles a parar el desahucio y a medida que iba pasando el tiempo se fueron sumando más personas en actitud hostil».

Llaman a otras dos unidades policiales

Tal y como estaban las cosas y el cariz que estaba tomando la situación, los agentes requirieron el apoyo de dos unidades más. En total ocho ocho agentes formaron un cordón policial alrededor del portal, «para garantizar la seguridad de la comisión y evitar altercados».

Tres agentes subieron al inmueble acompañando a la comisión judicial, con el propósito de materializar el requerimiento judicial, pero se encontraron «con la puerta cerrada y una barricada en el interior, por lo que se tuvieron que utilizar los medios pertinentes para proceder a la entrada y llevar a cabo el lanzamiento».

Una concentración de 50 personas en la vía pública

En ese momento y en la calle se concentraron alrededor de 50 personas «quienes de manera organizada intentan acceder al edificio, haciendo uso de la fuerza», aseguran fuentes policiales.

Es entonces cuando «los agentes se ven sobrepasados, recibiendo empujones patadas y golpes en la cabeza e incluso alguno de los congregados llegó a morder a uno de los policías en la mano, mientras proferían insultos, por lo que se vieron obligados a impedir la entrada en el inmueble llevando a cabo una acción policial, para conseguir que los congregados retrocedieran, restableciendo un perímetro de seguridad», detallan las mismas fuentes.

Tres policía lesionados y un equipo de transmisiones destrozado

Según el mismo relato policial, «mientras los agentes mantenían el perímetro y a la espera de que acabara el lanzamiento, los congregados les arrojaron objetos, teniéndose que poner los cascos para protegerse».

El desahucio se llevó a cabo, pero tres policías resultaron lesionados, con carácter leve, y un equipo de transmisiones fue destrozado. Los hechos se han puesto en conocimiento de la autoridad judicial.

Stop Desnonaments habla de cargas policiales 

«La policia está intentando tirar la puerta abajo de la familia que está resistiendo en la casa. Habido cargas policiales a los vecinos y activistas que han intentado subir a la vivienda para parar el desahucio. Necesitamos que venga más gente a la calle Onofre Jaume 6 y los medios de comunicación para que difundan la vulneración de derechos que se está intentando ejecutar con un desahucio de alquiler con todo pagado».

Ésta es la versión que a través de las redes sociales difundió Stop Desnonaments de lo que ocurrió en en este polémico desahucio en Palma.

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