Decepcionante Día de las Baleares. Todo cambia para no cambiar nada

Me ha decepcionado el Día de las Baleares, celebraciones y fiestas anodinas sin otros paliativos. Una falta de imaginación exultante y un triste desarrollo. No se bajo que prismas analizar las jornadas pasadas ni tan siquiera la de hoy (domingo 3 de marzo), en la que siguen los actos y además se junta la Rueta y la Rua.

Ni los políticos ni las instituciones, se ponen en sintonía, unas solapan a las otras y más parece una celebración simplemente egocéntrica y de exaltación propia, que una fiesta del pueblo para el pueblo, evidentemente había animación sobre todo el día 1 de marzo, en los mercadillos y en los diferentes talleres, todo esto para mi  más bien debería suprimirse del insulso programa de las celebraciones, con ello no digo y Dios me libre, que no deba efectuarse esta feria comercial magnifica como tal, pero en otra fecha y en otro contexto más lúdico que institucional, como unas fiestas de primavera alienas a políticos actos oficiales, los cuales  muchos han sido a puerta cerrada, vetados a la ciudadanía y que han sido más una feria de las vanidades que otra cosa.

No mezclar lo político con lo lúdico o no servirse de éste ultimo para dar a la ciudadanía una monserga  que en el fondo y en la mayoría de los casos no quieren recibir los ciudadanos de a pie.

Mal ha empezado en mes de marzo, estaba oyendo un medio local, cuando de pronto me puse a escucharlo, algo me llamo la atención, una cuña publicitaria llena de enjundia política y con mucha falacia contenida en ella. Resulta que llegamos ya al fin de la legislatura municipal, con dos alcaldes menguantes, y en cuyos cuatro años ha habido más  sombras que luces en su gestión y más promesas incumplidas que realidades, cuando anuncian en esta cuña publicitaria municipal, que más bien parecía partidista, lo que piensa el consistorio hacer, nada menos, en los próximos quince años. Que desfachatez si en cuatro de su mandato no han efectuado casi nada de lo prometido.  Seguimos si no igual que en la anterior legislatura me atrevo a decir que peor, ningún mejoramiento en la cárcel antigua, un gasto de 12.000 euros para hacer una puerta y una sesión de cine, sin árboles en más de 400 alcorques en la ciudad, la cuña verde menos verde que nunca, los presupuestos participativos un fracaso en sus aplicaciones, el antiguo velódromo convertido en un campo  de Agramante, el carnatge peor de lo que estaba, la participación ciudadana manipulada políticamente y lo que aún es peor el mal funcionamiento de sus servicios sociales municipales, aunque a bombo y platillo se pregona su teórico buen funcionamiento…

Otra cosa me ha llamado, desgraciadamente la atención, en nuestro Castillo de Bellver, en estas fechas, no ha lucido ninguna bandera, ni española, balear o de Mallorca, en la cima de su Torre del Homenaje, me pregunto será por razones políticas de nuestro Alcalde “mes” menguante? , Sea lo que fuere Dios nos coja confesados si en las próximas elecciones no sabemos elegir convenientemente.

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