El recuerdo de ‘Los Héroes de Mestalla’

El de 29 de abril de 1998RCD Mallorca y FC Barcelona se enfrentaron en la final de la Copa del Rey en el Estadio de Mestalla. Una experiencia única e inolvidable para los más de 14.000 aficionados mallorquinistas que se desplazaron desde la Isla, la mayoría de ellos ataviados con unos inolvidables chubasqueros cortesía del Consell Insular.

Sin duda, aquel fue el mayor éxodo balear del último medio siglo. Y eso, que en aquella época el partido se disputaba en miércoles.

Más de 14.000 personas se desplazaron desde la Isla hasta Valencia (Foto: RCDM1916)
Más de 14.000 personas se desplazaron desde la Isla hasta Valencia (Foto: RCDM1916)

Clasificados para Europa, por primera vez 

El RCD Mallorca, dirigido entonces por Héctor Cúper, llegaba a la cita con la permanencia asegurada tras un curso en el que los barralets regresaban a la élite tras un lustro de ausencia. Además, puesto que el otro finalista ya estaba clasificado para la Champions, la plaza europea estaba garantizada. Toda una gesta, pues era la primera vez que se lograba. Un hecho, que el gran Johan Cruyff ya había vaticinado meses antes. 

Un rival plagado de estrellas

Por el camino hasta la final, los de rojo y negro dejaron en la cuneta a Sóller, Las Palmas, Athletic Club, Celta de Vigo y Deportivo Alavés. Enfrente, esperaba un Barça dirigido por Louis Van Gaal y con estrellas como Rivaldo, Figo o Luis Enrique aunque con ausencias destacadas como la de Pep Guardiola.

En el torneo de la regularidad, los catalanes vencieron en el Sitjar (0-1, gol en clamoroso offside de Luis Enrique) mientras que en el Camp Nou, no se movió el resultado.

El inolvidable tanto de Stankovic… que muchos no vieron por el retraso del barco

El encuentro arrancó con sendas amarillas para Marcelino y Rivaldo cuando apenas habían transcurrido ciento veinte segundos.

En el minuto 6, Stankovic culminó una jugada de esas que sólo podía fabricar el siempre voluntarioso Gabi Amato. Como si se tratara de un funambulista sobre la línea de cal, el punta dejo atrás a Nadal y Giovani para servir en bandeja el gol al serbio. Inolvidable la celebración coral con los miembros del banquillo de un tanto que dejó en silencio a los cerca de 25.000 aficionados blaugranas. 

Cabe tener en cuenta que eran otros tiempos, todavía lejanos al actual monopolio culé. Y es que en 1998, el FC Barcelona tan sólo contaba con una Champions en su Museu. Lamentablemente, parte de la hinchada mallorquinista se perdió el histórico momento debido al retraso del barco que les desplazó hasta la capital del Turia. 

Antes del descanso, Roa repelió un remate a bocajarro de Anderson y luego, desvió un balón suelto tras un saque de esquina. 

Arriba: Marcelino, Roa, Iván Campo, Mena, Romero y Engonga. Agachados: Valerón, Amato, Ezquerro, Stankovic y Olaizola
Arriba: Marcelino, Roa, Iván Campo, Mena, Romero y Engonga. Agachados: Valerón, Amato, Ezquerro, Stankovic y Olaizola

Ferrer y Sergi: Dos futuros entrenadores barralets en los laterales culés

En el primer tramo de la segunda mitad, Van Gaal dio entrada a Roger en lugar de un Albert Ferrer que años después ocuparía el banquillo bermellón. El recién entrado ocupó el lateral izquierdo provocando que Bogarde -sustituto del también ausente con futuro barralet Sergi Barjuan- se colocara en el centro de la zaga.

El sistema mejoró notablemente las prestaciones de unos catalanes que empezaron a aprovechar las bandas. Así, un envenenado centro de Reiziger desde la derecha permitió que Giovani dejara el esférico para que Rivaldo batiera a Roa con un disparo que fue desviado por Valerón. Para los curiosos, señalar que el brasileño dedicó su tanto a su hijo Rivaldinho que esa misma noche celebraba su tercer cumpleaños. Era el minuto 66. 

Los de Cúper se quedan con 9 antes de la prórroga

Después, llegó el escándalo. El colegiado, un joven Daudén Ibáñez, quiso erigirse como el gran protagonista de la velada. No satisfecho tras acribillar con faltas durante todo el partido a los de Cúper, decidió cargarse la final con las expulsiones de Mena y Romero. Por cierto, hasta aquella aciaga noche, el lateral no había visto ni una sola tarjeta en toda la temporada.

No obstante, el luminoso no volvería a cambiar. Los bermellones, aquella noche vestidos de completamente de blanco, tenían que afrontar toda una prórroga con nueve jugadores y con un Stankovic, visiblemente lesionado. Por cierto, era la tercera vez consecutiva que el título necesitaba de media hora extra para conocer a su dueño.

Amato tuvo la Copa en un testarazo…

Evidentemente, los azulgranas dominaron durante un tiempo suplementario que además, ese año experimentaba con el gol de oro. Es decir, la final podía acabar en cualquier momento. De esta manera, acorralaron a los isleños generando numerosas ocasiones.

En las más claras, el poste rechazó sendos remates de Pizzi y Giovani. Eso sí, a punto estuvo Amato de portar el trofeo a Palma tras un testarazo que se marchó ligeramente desviado.

…Y Stankovic, en sus botas

En los penalties, el drama. Roa detuvo los lanzamientos de Rivaldo y Figo, y además transformó el suyo. Stankovic tuvo la Copa en sus botas, pero su tiro se marchó fuera en una acción que hasta 2003 fue la mayor pesadilla del mallorquinismo.

Finalmente, y ya en la muerte súbita, Hesp detuvo el lanzamiento de Eskurza. El Barça -que no se jugaba un título en esta suerte desde la final de la Copa de Europa de 1986 en Sevilla ante el Steaua de Bucarest- era campeón y además, podía presumir, 39 años después, de lograr el doblete. 

Como si fuera una Champions

Una gesta que Luis Enrique celebró luciendo una camiseta de los Boixos Nois subido a una valla. Por entonces, el asturiano ya había olvidado su enfado tras ser sustituido y su posterior reacción, tirando al suelo el chándal de mala manera.

Por otro lado, Figo festejaba bailando su tercera Copa (segunda en España), Pizzi extendía una bufanda con la leyenda «Antimadridista» y Roger ondeaba una senyera. 

Las lágrimas del presidente Beltrán

En el bando insular, jugadores como Roa y Mena lloraban desconsoladamente sobre el verde mientras el Presidente Beltrán lo hacía en el palco en presencia del Rey Juan Carlos, la ministra Esperanza Aguirre, los presidentes de la Comunitat Valencia y de la Generalitat (Eduardo Zaplana y Jordi Pujol, respectivamente) y el de les Illes Balears, Jaume Matas.

Señalar que tampoco se perdió la cita el cantautor catalán Joan Manuel Serrat ni un Nicolau Casaus que no pudo reprimir las lágrimas de alegría.

Aquella fue una noche de muchas lágrimas
Aquella fue una noche de muchas lágrimas

Despedidas y valoraciones

Al acabar el envite, un aliviado Luis Figo admitió que  «no quiero ni pensar que hubiera pasado si Stankovic llega a marcar su penalty«. 

En cuanto a Bartolomé Beltrán, el Presidente dejó entrever su marcha. «Entiendo que he cumplido un ciclo llevando al club hasta aquí y ahora tengo que reflexionar«, explicó el mandatario. Serra Ferrer, por su lado, señaló que «esta noche se tendría que haber dado dos copas porque ambos equipos la merecieron«. El pobler, que siete años antes había portado al RCD Mallorca a su primera final de Copa, era por entonces técnico de los catalanes. 

Una vez finalizado el choque, fue el momento de las valoraciones. «Pido perdón a la afición«, afirmó un Cúper que como superstición, se giraba de espaldas antes de cada penalty que los suyos lanzaron. El argentino afirmó que «estoy muy orgulloso de la actitud de mis futbolistas y del equipo que tengo» y señaló que «todo el mundo se ha dejado la piel en el campo y para mí eso es suficiente«.

En cambio, Mena reconoció que «pegué una patada impresionante y cometí un error imperdonable al dejar a mi equipo con diez» añadiendo que «asumo mi culpa«. Pocos días después, al argentino fue presentado, junto a Juan Carlos Valerón, por el Atlético de Madrid. Hay que recordar que tras ver la roja por su entrada a Rivaldo, el ex de Lanús se dirigió al colegiado diciéndole: «Ponte la camiseta del Barça«. 

Los Héroes de Mestalla

A pesar de la derrota, aquel día es recordado con orgullo por todos los que aman a este centenario club. A la salida, la imagen de los valencianos en sus balcones, despidiéndolos entre aplausos y gritos de ánimo siempre perdurará en sus memorias. Aquel día, el RCD Mallorca fue capaz de ganarse el respeto y la admiración del resto del país. Ese 29 de abril de 1998 nacieron los Héroes de Mestalla. 

Al día siguiente, los culés (que en verano habían alzado también la Supercopa de España) organizaron una rúa que recorrió las arterias principales de la Ciudad Condal. Una celebración de la que también formó parte el equipo de balonmano tras levantar la Copa de Europa. 

Mientras, el Presidente Beltrán acudió en persona al Port de Palma para recibir a todos aquellos aficionados que habían viajado en barco, tal y como hizo Miquel Contestí en 1991 tras perder en el Santiago Bernábeu la primera final copera de la historia barralet frente al Atlético de Madrid. 

Ficha técnica

FC BARCELONA (1): Hesp, Ferrer (Roger, min 50), Bogarde, Miquel Àngel Nadal, Reiziger, Celades, Luis Enrique (Óscar, min 106), Giovanni, Figo, Anderson (Pizzi, min 76) y Rivaldo.

RCD MALLORCA (1): Roa, Olaizola, Iván Campo, Marcelino, Romero, Mena, Engonga (Eskurza, min 60), Valerón (Iván Rocha, min 91), Stankovic, Ezquerro (Chichi Soler, min 70) y Amato.

COLEGIADO: Arturo Daudén Ibáñez (colegio castellano leonés)

GOLES: 0-1 Stankovic (min 5); 1-1 Rivaldo (min 65) 

TANDA DE PENALTIES:

  • Rivaldo (FCB) paró Roa (0-0)
  • Iván Rocha (RCDM) disparó a las nubes (0-0)
  • Giovanni (FCB) anotó el primero de los catalanes (1-0)
  • Chichi Soler (RCDM) empató la tanda (1-1)
  • Celades (FCB) erró su lanzamiento (1-1)
  • Iván Campo (RCDM) desperdició la ocasión de cobrar ventaja (1-1)
  • Pizzi (FCB) no falló (2-1)
  • Olaizola (RCDM) estableció de nuevo las tablas (2-2)
  • Roger (FCB) marcó en el quinto de los blaugranas (3-2)
  • Roa (RCDM) asumió toda la responsabilidad para igualar de nuevo el resultado (3-3). Llegamos a la muerte súbita. 
  • Figo (FCB) paró Roa (3-3)
  • Stankovic (RCDM), visiblemente mermado, tuvo en su botas la primera Copa, pero su disparo se fue fuera cuando Hesp estaba totalmente vencido (3-3)
  • Óscar (FCB) no tuvo piedad (4-3)
  • Amato (RCDM) anotó «el gol del cojo» (4-4)
  • Reiziger (FCB) volvió a trasladar toda la presión (5-4)
  • Eskurza (RCDM) disparó el centro y Hesp despejó con sus piernas. Se acabó. No había consuelo

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