¿Por qué ha denunciado Ben Amics un acto celebrado en el Auditorium de Palma?

Jan Gómez, responsable de la coordinación tècnica, y Víctor Robles, presidente de Ben Amics
Jan Gómez, responsable de la coordinación tècnica, y Víctor Robles, presidente de Ben Amics

La asociación Ben Amics ha presentado en el registro general de Consell de Mallorca una instancia de denuncia por «aversión al colectivo LGTBI» por el acto de presentación del libro «El libro negro de la nueva izquierda. Ideología de género o subversión cultural»  que tuvo lugar el pasado 12 de noviembre de 2018 en el Auditorium de Palma.

El colectivo ha denunciado a las entidades que organizaron el evento -‘Valores en Baleares’ y ‘Hazte Oír’- y a los autores de la obra: Agustín Laje y Nicolás Márquez. Además, señalan al titular del recinto, Rafael Ferragut, como complice al no ejercer su responsabilidad relativa al derecho de admisión.

¿Qué reclaman exactamente?

Ben Amics reclama la resolución de un expediente sancionador contra los promotores del acto por «una infracción grave tipificada en el régimen de infracciones y sanciones de la ley LGTBI autonómica».

En concreto, se trata del artículo 36.4.e en el que se penaliza «realizar actos que impliquen aislamiento, rechazo o desprecio público y notorio de personas por causa de orientación sexual, identidad o expresión de género».

Los autores del libro, también señalados

A los autores del libro, Ben Amics insta a la denuncia por una infracción leve debido «a sus discursos plagados de expresiones vejatorias y desprecio público a las personas LGTBI».

El presidente de la asociación, Víctor Robles, ha recordado que «se tienen que hacer valer los derechos de las personas LGTBI recogidos en la ley autonómica y claramente este acto atenta contra nuestra dignidad».

‘Valores en Baleares’ y ‘Hazte Oír’, los organizadores

Por otra parte la entidad denuncia por una infracción muy grave (artículo 36.5.b) a ‘Valores en Baleares’ y ‘Hazte Oír’ por la convocatoria del acto, y el Auditorium por el apoyo explícito.

Cabe subrayar que la ley LGTBI obliga a la empresa a expulsar de sus instalaciones las personas que utilicen la violencia verbal hacia otras personas por razón de orientación sexual, de identidad de género o de expresión de género.

Ben Amics considera que esta situación genera inseguridad a las personas que sufren discriminación y violencia y que se sienten desprotegidas

«La ley LGTBI recoge sanciones de hasta 90.000 € por las infracciones muy graves y parece que la Administración tiene miedo de aplicarlas» ha matizado Robles, ya que valora «que prácticamente ningún expediente se ha resuelto satisfactoriamente desde de la aprobación de la ley».

Robles ha asegurado que «a pesar de contar con un marco jurídico favorable, no es suficiente. Las denuncias por vía penal no prosperan, y la vía administrativa es ineficaz. Esto desanima a las víctimas a denunciar «.

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