Balears necesita renovar una mayoría progresista

El 26 de mayo, los ciudadanos y ciudadanas de les Illes Balears, nos enfrentamos al reto de seguir avanzando por una senda de progreso o, al contrario, retrotraernos al pasado. Probablemente unas elecciones, como las próximas, nunca tuvieron tanta transcendencia para delimitar los trazos con los que habremos de hacer frente a los retos del futuro. Un futuro que se muestra lleno de potencialidades, pero también con incertidumbres.

Desde el sindicalismo de clase, hemos hecho una lectura crítica sobre la acción de gobierno que lo que han supuesto los diferentes ejecutivos autonómicos que han llevado las riendas de nuestra comunidad en los últimos años; y las comparaciones se muestran sin ambages.

Cabe recordar como el radicalismo de derechas, o en otras palabras la ultraderecha, tuvo su primer campo de experimentación en las Islas Baleares. La legislatura autonómica precedente a la actual, con José Ramón Bauzá a la cabeza, concretó -bajo el paraguas del gobierno Rajoy- la aplicación de medidas de austeridad, de recortes de derechos sociales, laborales y culturales que derivaron en un considerable aumento de la inequidad y de la precariedad que aún hoy seguimos arrastrando.

Con esta herencia, se constituyó la actual legislatura que ha supuesto, fruto de “els acords pel canvi”; la recuperación del diálogo y la concertación como forma de gobernar. Esto ha tenido su expresión en el Pacto por la Competitividad, el Empleo de Calidad y el Progreso Social. Un pacto que ha visto materializarse las principales propuestas que emanaban del sindicalismo de clase, como han sido los planes de empleo y contra la explotación laboral, las directrices de clausulas sociales en la contratación pública, la creación del Instituto Balear de Salud Laboral y la recuperación del Consejo Económico y Social, a modo de ejemplos. De igual manera, desde Comisiones Obreras de las Islas Baleares hemos valorado, y saludado, iniciativas como las leyes de igualdad, de cambio climático, de industria, las de memoria histórica, el retorno de las tarjetas sanitarias a inmigrantes, impuesto de estancias turísticas, entre otras.

En resumen, esta legislatura, que dejamos atrás, ha servido para asentar las bases de un cambio de modelo que debe proyectarnos hacia un futuro que apueste por un modelo productivo competitivo, inclusivo y sostenible, capaz de generar ocupación de calidad todo el año, rompiendo la estacionalidad del mercado laboral balear y la contratación a tiempo parcial.

Para conseguir estas metas, creemos que será fundamental trabajar tres ejes: la intensificación del diálogo social, una financiación con criterios de suficiencia y un planeamiento estratégico que trace las vías de lo que queremos ser como comunidad a corto, medio y largo plazo.

Es por todo lo expuesto  creemos que -frente a una derecha cada vez más radicalizada, con un proyecto difuso, que hace oídos sordos a las demandas de la clase trabajadora, y que no valora la participación de los agentes sociales- es del todo necesario que se debe reeditar un gobierno de progreso en las Islas Baleares; pero para ello es necesario, más que nunca, que los trabajadores y las trabajadoras nos comprometamos con el voto, pues nos jugamos nuestro futuro y el de la generaciones venideras.

 

Xisco Mellado

Secretari de Comunicació i Institucional

CCOO Illes Balears

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