Álex Abrines: Cuando la NBA se convierte en una pesadilla

Álex Abrines ha sufrido esta temporada un auténtico suplicio. El mallorquín, el segundo en jugar en la NBA tras Rudy Fernández, se ha sincerado este miércoles en un vídeo publicado en sus redes sociales en el que asegura haber vivido una «pesadilla» que le llevó incluso a «odiar» el balón y el baloncesto, una situación que ha dejado atrás con ayuda y que le permite asegurar que vuelve a estar disponible.

En el vídeo, grabado en el colegio La Salle de Mallorca donde todo empezó, Abrines se sincera en 1:55 minutos y, aunque no desvela cuál será su futuro pese a los rumores del interés del Barça en recuperarle, asegura que ha «vuelto» a las pistas.

El mallorquín Álex Abrines durante su periplo en la NBA (Foto: EP)
El mallorquín Álex Abrines durante su periplo en la NBA (Foto: EP)

Un testimonio muy emotivo

«Me he armado de valor para acabar con esta pesadilla, y lo he conseguido. He recuperado la sonrisa, las ganas de verte y de volver a pasar una y mil horas juntos. Querido balón, he vuelto. Soy yo, Àlex. Gracias por estar ahí siempre esperando», concluye el vídeo.

Antes, el escolta y alero de 25 años y 1,98 metros de altura, asegura haber estado cerca de querer dejar el baloncesto. Y es que en febrero de este año, su último equipo, los Oklahoma City Thunder de la NBA, optaron por cortar el contrato que les unía.

«No te podía ni ver, incluso llegué a odiarte»

«Querido amigo, la que me has liado. Tanto tiempo juntos, y ahora me haces esto. Nos conocemos desde que no sabía ni caminar, años y años de una amistad inquebrantable hasta que hace unos meses todos se rompió en mil pedazos porque empezaste a darme miedo«, admite el mallorquín.

«No te podía ni ver, incluso llegué a odiarte. Vernos era poco menos que una obligación. A la más mínima oportunidad, te esquivaba. Sólo quería huir de ti y de todo lo que te rodea«, añade en este sentido Abrines, reconociendo haber pasado por una especie de depresión a nivel deportivo.

La ayuda externa de la familia y allegados, clave

«Pasé mucho tiempo diciéndome a mí mismo que esto no podía ser verdad, que no tenía sentido, que debía volver a ser el que era. Por eso pedí ayuda a los míos, y recurrí a los mejores profesionales para recuperar la felicidad que sentía cada vez que estábamos juntos«, explica el balear.

«Decidí decir ‘basta’, quería luchar por nuestra amistad y recuperar juntos la sonrisa. No ha sido fácil, muchas veces he pensado en tirar la toalla. Me decía a mí mismo que encontraría otras maneras de inspirarme y sacar lo mejor de mí, pero nada ni nadie me ha calado tan hondo como tú«, argumenta en este sentido.

Sin destino para el regreso

Finalmente no opta por tirar esa toalla sino por recogerla y secarse el sudor con ella. Abrines ha decidido seguir en las pistas, seguir siendo jugador de baloncesto y aumentar un palmarés que incluye la Liga ACB o la Copa del Rey, así como medallas olímpicas y europeas con España. Eso sí, de momento, no hay destino para esa vuelta.

Deja un comentario / Mallorca Confidencial no se hace responsable de los comentarios vertidos en su web.