Denuncian uso de escorias «peligrosas» en el trazado Llucmajor-Campos

Grupos ecologistas formalizan la denuncia por el uso de escorias
Grupos ecologistas formalizan la denuncia por el uso de escorias "peligrosas" en las obras del trazado Llucmajor-Campos

Un total de siete entidades ecologistas han presentado este viernes una denuncia colectiva ante la Conselleria de Medio Ambiente y Territorio del Govern y ante el Consell de Mallorca por el uso de escorias «peligrosas» en la construcción del trazado Llucmajor-Campos, por lo que han instado a estas dos instituciones a dar «una respuesta clara» a estos hechos.

En una rueda de prensa celebrada en el centro Flassaders, la portavoz de la plataforma Autopista Mai, Margalida Roselló, ha indicado que han notificado formalmente a las instituciones competentes los resultados de los análisis que encargaron a un laboratorio que confirman la presencia de «elevadas cantidades de cuatro elementos tóxicos», que «quintuplican los niveles permitidos en otras comunidades autónomas».

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Los ecologistas han lamentado que, desde la presentación de su primer escrito ante la Conselleria, han pasado «cuatro meses» y los materiales contaminantes «continúan expuestos al agua y al viento». Las entidades han advertido que las lluvias del final de verano «pueden provocar el arrastre y la filtración de los materiales tóxicos en la tierra agrícola, el acuífero de Campos y los ecosistemas de la zona».

Siete entidades unidas

Las siete entidades -GOB, Greenpeace, Terraferida, Amics de la Terra, Ecologistas en Acción y Salvem Portocolom, además de Plataforma Antiautopista- han considerado que las analíticas acreditan que «no se ha hecho el tratamiento necesario para descontaminar las escorias de la incineradora» y han criticado la «temeridad de Tirme», empresa gestora de la incineradora de Son Reus.

Por otro lado, los denunciantes han protestado que la administración «oculta información ambiental». Los grupos ecologistas han criticado el «incumplimiento», por parte del Govern y del Consell, de «varias leyes estatales que regulan el acceso a la información pública, así como de la normativa vigente en Baleares referida al control de las escorias procedentes de la incineración de Residuos Sólidos Urbanos (RSU)».

En esta línea, han precisado que este material se utiliza «sin haberlo previsto en el pliego de condiciones técnicas de la obra, ni en el estudio de impacto ambiental, ni en el plan de seguridad laboral».

«Parada inmediata» de la obra del trazado

Los ecologistas calculan que ya se ha vertido un volumen aproximado de 12.500m3 de escorias. Según han indicado, la presencia de «componentes magnéticos y el exceso de metales pesados demuestran que las escorias no están bien tratadas».

Además, los ecologistas han calificado a la administración de «irresponsable por no cumplir con su deber de velar por los ciudadanos y el medio ambiente». Roselló ha pedido la «parada inmediata» de la obra del trazado, al menos hasta que se haga pública la composición de las escorias y ha pedido la «retirada inmediata de los residuos vertidos a lo largo de los dos kilómetros del trazado antes de que un aguacero pueda dispersar los contaminantes».

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