Disminuye el número de muertes por ahogamiento en Baleares

Momento de un rescate con final feliz a finales del pasado mes de julio en Can Pere Antoni
Momento de un rescate con final feliz a finales del pasado mes de julio en Can Pere Antoni

Baleares ha registrado un total de nueve muertes por ahogamiento en los espacios acuáticos de las Islas entre el 1 de enero y el 15 de agosto de este año, 11 fallecidos menos que en el mismo periodo de 2018. Según el Informe Nacional de Ahogamientos (INA) de la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo, las muertes por ahogamiento en España han aumentado un 20,72 por ciento este año, al haberse registrado 46 fallecimientos más, hasta alcanzar las 268 muertes por esta causa a lo largo de este año.

Estos datos, según han indicado, suponen la confirmación de  la quiebra del descenso de fallecimientos por ahogamientos que se dio el año pasado, pese a que en los primeros quince días de agosto de este año se han producido 35 fallecimientos, uno menos que en la primera quincena del mismo mes de 2018.

El perfil más repetido

El perfil de la persona ahogada en lo que va de agosto es el de un hombre (86 por ciento), de nacionalidad española (83 por ciento), que fallece en una playa (54 por ciento) o, en cualquier caso, en un espacio acuático no vigilado (60 por ciento).

Los socorristas, unos héroes sin capa

Huelga comentar la importancia que tienen durante estos meses los socorristas que vigilan las playas, piscinas y parques acuáticos de nuestra comunidad. Como ejemplos, dos casos que han tenido lugar este mismo verano.

El pasado 26 de mayo, la rápida actuación de los socorristas evitaron una tragedia en Platja de Muro. El personal de salvamento rescató inconsciente del agua a una niña, de 10 años de edad y de nacionalidad rusa, y logró recuperar sus constantes vitales. La menor ha sufrido una crisis convulsiva antes de desmayarse mientras se bañaba.

Leer Más: Salvan la vida a una niña a punto de ahogarse en Platja de Muro

La historia de Macarena

Dos meses más tarde, a finales de julio, una joven socorrista llamada Macarena rescató a un niño cuando ya había terminado su jornada laboral en la playa de Can Pere Antoni. Caprichos del destino, la chica decidió quedarse en la playa para jugar a voley con un grupo de amigos tras finalizar el trabajo. En un momento dado, en pleno partido, observó como un niño tenía problemas en el mar, que estaba muy revuelto.

La joven no se lo pensó dos veces. Empezó a correr para tirarse al agua en busca de auxiliar al pequeño, que debido a su esfuerzo por nadar a contracorriente, se desmayó. Macarena rescató al niño y lo llevó a una boya, donde permanecieron hasta que el chico recuperó la conciencia.

Las malas condiciones del mar impidieron que Macarena y el niño fueran rescatados por una lancha de Salvamento Marítimo, desde donde le lanzaron un chaleco salvavidas. Así pues, la joven socorrista tuvo que nadar con el pequeño hasta la orilla. Por fortuna, el incidente acabó con un final feliz en el que salvadora y rescatado llegaron sanos y salvos a la arena de la playa.

Momento en el que la joven socorrista y el pequeño llegan a la orilla (Foto: Policía Local de Palma)
Momento en el que la joven socorrista y el pequeño llegan a la orilla (Foto: Policía Local de Palma)

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