Casetas

Me ha llamado la atención el hecho del ultimátum del Ayuntamiento a las casetas de los bares. Cierto, hay una ordenanza, ha habido una moratoria y los ciudadanos de Palma han podido disfrutar de tomar una bebida, aperitivo y alguna que otra comida al amparo del tiempo dentro de las denostadas “casetas” que en marzo desaparecerán.

Aun de la existencia de la normativa no lo veo bien.   Claro que no se han preocupado de revisarla, al menos aparentemente, claro que no han realizado, o no nos hemos dado cuenta, ninguna consulta entre la ciudadanía. Se dice que sí, todo es posible, pero este sí con la boca pequeña sin luz ni taquígrafos, exactamente lo mismo que en otros sectores.

Las “casetas” hacen pueblo, hacen barrio, dinamizan las calles de nuestra ciudad y estas zonas no se quedan en el ostracismo como otras partes de Palma. Ayer pasee por el centro, es un decir lo del centro, porque más bien parecían unas calle del tercer mundo sin ambiente alguno, ni siguiera calles de paso, olvidadas de todos e incluso de sus propios vecinos, me refiero a la peatonalizada zona de Velázquez, que pena me dio lo que un tiempo fué un ejemplo, no sé si el Sr Hila ha acertado o no con esta medida, con Blanquerna si lo hizo y Blanquerna es un ejemplo de vida ciudadana, aunque en su momento como activista vecinal lo puse en duda y defendí lo contrario. Ahora creo no equivocarme, quitar las “CASETAS” de los bares en la calle es como quitar la sal a los alimentos, sabemos que la sal aumenta la tensión evidentemente, pero la carencia de sodio, que al final es lo mismo, te puede llevar al hospital, en Velásquez no hay sal, hay desamparo y en Blanquerna y otras zonas que hoy la tienen se les priva de esta medicina que da vida a los barrios y genera gasto en sus negocios por la sinergia que producen en la zona los bares y su comodidad de paseo y descanso.

Se dice que las entidades vecinales se quejan por ruido y no permiten una demora mayor y una reconsideración de la ordenanza aprobada en el 2018, pero no se cita que entidades, ni se especifica cómo y porque vía se han quejado, una federación de vecinos lo anuncia, una, la cual casualmente siempre, presuntamente, ha sido de izquierdas o progresista declarada y la única que yo conozca, que recibe hoy subvenciones municipales, no sé si huele a clientelismo o si es simple causalidad, aunque yo apunto que las casualidades de existen. No nos vendan milongas los regidores de nuestra ciudad, no esparzan humo donde no se puede respirar por asfixia que bastante ahogados están los bares que viven de sus terrazas.

Sobran aprendices en nuestra política municipal y carece de gestores realmente válidos, la política municipal difiere mucho de la autonómica y nacional pero parece que los aprendices de políticos (no podemos llamarles de otra forma) no entienden esta cuestión y como suelo comentar las izquierdas nunca hacen nada a derechas y hacer algo bien debería ser su obligación

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