El Real Madrid de Rudy Fernández y Sergio Llull conquista la Copa del Rey

El Real Madrid del mallorquín Rudy Fernández y del menorquín Sergio Llull se ha proclamado campeón de la 84ª edición de la Copa del Rey tras batir este domingo al Unicaja en la final disputada en el Martín Carpena (68-95), donde Facundo Campazzo (13 puntos, 13 asistencias y 29 valoración), nombrado MVP de la competición, ha completado otra actuación magistral y Jaycee Carroll (20 puntos) ha exhibido su fina muñeca para permitir que el equipo blanco recupere el trono copero tres años después.

Los campeones celebran el título
Los campeones celebran el título

Las vitrinas del Real Madrid se vuelven abrir para acoger la vigesimoctava Copa de su historia tras un fin de semana redondo en Málaga, donde ha batido con mucha autoridad a RETAbet Bilbao Basket, Valencia Basket y Unicaja. En el olvido quedan ya las dos últimas y polémicas finales frente al Barça, al que vuelve a aventajar en tres títulos coperos tras lograr la victoria más amplia en una final con el formato moderno.

La maldición del anfitrión 

Por su parte, el Unicaja, víctima de la ‘maldición’ del anfitrión, cayó en la segunda final de las tres que ha disputado en la competición. Mermado por la lesión de Jaime Fernández, su mejor hombre en esta Copa y que apenas pudo jugar ocho minutos, no encontró respuestas más allá de la fe de Darío Brizuela (22 puntos). Triste final para un fin de semana en el que Málaga había avivado su ilusión mucho tiempo después.

El Real Madrid calcó de inicio la misma fórmula empleada todo este fin de semana: lo que diga Campazzo. Y el base argentino dijo que en la final tocaba festival desde el perímetro y a la tarea que se puso la patrulla blanca, martirizando a su adversario con un 8/14 en el primer cuarto y medio. Mientas tanto, el Unicaja se marcaba un 0/7 y encima sufría con Jaime Fernández; visiblemente cojo, se marchó al banquillo y ya no pudo volver.

A la carga, liderada por Carroll con 10 puntos en el primer cuarto, se sumó Rudy Fernández con dos triples seguidos nada más comenzar el segundo. El Unicaja seguía sin presentarse en ‘su’ final y el Real Madrid lo aprovechaba para avisar con una sentencia rápida (14-35, min. 14), igual que en la semifinal contra el Valencia Basket. Cumplió su amenaza y la final acabó mucho antes de tiempo.

Una paliza histórica

Encima lo conseguía sin el concurso de Walter Tavares, que se fue al banquillo en cuanto cometió la primera falta. Máxima protección de Pablo Laso para su arma letal bajo los aros. El Unicaja buscaba líder y Darío Brizuela, puro carácter, no se arrugaba para encender por fin al pabellón, narcotizado por el marcador.

El escolta anotó 10 de los 12 puntos seguidos de los andaluces, que redujeron la ventaja blanca a menos de la mitad (26-35, min. 18). Rugía la ‘Mamba vasca’ y rugía el Carpena, y tanto ruido despertó a Campazzo, que volvió a pista para rebajar la euforia local. Después de cinco minutos sin anotar, coincidiendo con el paso del argentino por el banquillo, el Real Madrid pegaba otro estirón antes del descanso (28-43).

Tras el paso por vestuarios, Carroll, a punto de cumplir los 37 años, siguió mostrando la energía de un chaval y además Tavares empezó a dañar en la pintura. Como siempre, todo bajo el beneplácito de Campazzo, que se permitía genialidades tan circenses como eficaces que despertaban los gritos de admiración del público malagueño, que al menos veía jugadas de calidad porque la batalla estaba más que sentenciada al final del tercer cuarto (40-68).

Acabó probando el Unicaja de la medicina que le había aplicado en semifinales al MoraBanc Andorra. Esta vez le tocó el papel de mártir ante un rival muy superior y enchufado en el momento clave tras unas semanas de dudas, proyectado hacia su decimonoveno título en la ‘era Laso’, seis de ellos en la Copa. Un campeón inapelable.

Ficha técnica

UNICAJA (68): Adams (7), Fernández (4), Toupane (2), Thompson (6) y Gerun (4) –quinteto inicial–; Brizuela (22), Suárez (6), Díaz (2), Ejim (4), Waczynski (2), Guerrero (2) y Elegar (7)

REAL MADRID (95): Campazzo (13), Carroll (20), Deck (6), Randolph (5) y Tavares (12) –quinteto inicial–; Llull (4), Rudy (6), Thompkins (12), Taylor (9), Causeur (5), Laprovittola (3) y Reyes (-)

PARCIALES:13-26, 15-17, 14-25 y 26-27.

ÁRBITROS: Martín Bertrán, Peruga y Calatrava

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